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Cómo elegir a quien preparará tus impuestos
Al
momento de preparar tus impuestos puedes elegir hacerlo
tú mismo o contratar una persona para que lo
haga por ti. En
ambos casos, la responsabilidad por la veracidad y
exactitud de los datos que suministres será
la misma: siempre será responsable el contribuyente,
es decir, tú.
Muchas
personas consideran el tema de los impuestos muy complicado
como para intentar hacerlo por cuenta propia y deciden
contratar los servicios de personas especializadas
o certificadas que les brinden ayuda durante la temporada.
Es
muy importante que el preparador que se encargue de
tu declaración además de honesto, esté
preparado. De lo contrario un preparador de impuestos
no-calificado podría pasar por alto deducciones
o créditos legítimos haciendo que pagases
más impuestos de lo que te corresponde pagar.
Un mal preparador puede también causar grandes
daños ya que al cometer errores graves podrían
hacer que los contribuyentes a los que ayude
contraigan mayores deudas tributarias, experimente
multas o deba pagar intereses.
Si
una persona prepara tu declaración y cobra
honorarios profesionales por sus servicios, está
obligado a firmar cada declaración que produzca
y deberá colocar su nombre, dirección
y teléfono.
Sugerencias
para elegir a un preparador de impuestos:
1.
Asegúrate que el preparador de impuestos
pagado firme la declaración.
2. Evita a preparadores que anuncian poder obtener
un reembolso mayor que los demás preparadores.
Si la declaración es preparada correctamente,
los números de tu declaración deberían
ser muy similares no importa quien la prepare.
3. Está alerta respecto a aquellos preparadores
que ofrecen garantías de reintegros y te
cobran sus honorarios sobre la base de un porcentaje
del reembolso esperado.
4. Elige a un preparador que se comprometa contigo
y esté disponible en caso que más
tarde Revenue Canada te haga preguntas con respecto
a su declaración y que te preste la atención
debida.
5. Pregunta si la persona que estás contratando
va a preparar la declaración ella misma
o delegará esta en otras personas. Evita
aquellos negocios donde la declaración
será delegada a alguna persona con menos
experiencia o conocimiento. Debes saber exactamente
quién trabajará en tus asuntos tributarios
y cómo contactar a esa persona, porque
al fin y al cabo, eres tú quién
está pagando por ese servicio.
6. Investiga si tu candidato tiene un historial
dudoso con la Agencia de Mejores Negocios (Better
Business Bureau) o la oficina de Revenue Canada.
7. Asegúrate que el preparador tenga las
credenciales adecuadas conforme a tu situación
tributaria. ¿Es un preparador inscrito,
un contador certificado, o abogado en Impuestos?
8. Investiga si el preparador está afiliado
con alguna organización profesional, la
cual provee o requiere a sus miembros educación
continua y que cumplan con un código de
ética.
9. Infórmate en Revenue Canada sobre planes
de refugio tributario y estratagemas abusivos.
10. Consulta si eres elegible para realizar la
declaración electrónicamente gratis
(E-File).
Muchas
personas se preguntan cómo ellas pueden evaluar
si el preparador está haciendo un buen trabajo
o no, para evitar futuros contratiempos y tener que
presentarse en una auditoria, si ellas mismas no saben
nada o casi nada respecto a cómo llenar todas
las planillas...
Estas
son algunas de las áreas en las que debes estar
pendiente para evitar que se cometan errores o abusos:
-
A
un preparador pagado, la ley le requiere firmar
la declaración y proveer la información
requerida en el espacio del preparador, espacio
que aparece en el formulario.
-
El
preparador te deberá entregar una copia
de la declaración. Si tienes dudas, pide
que te explique línea por línea
de dónde salen los números. Si están
usando anexos o Schedules, confirma que la información
que anotan en cada uno corresponde a la que tu
les has provisto y no se ha inventado
nada.
-
Revisa
la declaración y asegúrate que toda
la información tributaria, nombre, domicilio
y números de seguro social están
anotados correctamente.ç
-
Revisa
y asegúrate que entiendes de dónde
salen las cantidades anotadas y que te sientes
seguro de la veracidad de la declaración
antes de firmarla.
-
Nunca
firmes una declaración en blanco, ni con
lápiz.
¿Dónde
puedes buscar un preparador competente?
La
mejor referencia es consultando con tus amigos y
familiares para que te recomienden un preparador
de confianza. Esta persona estará manejando
mucha información confidencial tuya, por
lo tanto, deberá poseer un fuerte código
de ética de trabajo y estar actualizado en
las más recientes leyes de impuestos.
Si
vas a utilizar otra fuente para localizar un preparador
de impuestos primero revisa que no tengan quejas
en su contra visitando la Oficina de Buenos Negocios
o Better Business Bureau.
Si
utilizas una empresa de preparación de impuestos
¡pide referencias!
Existen
numerosas empresas que han prestado servicios de
preparación de impuestos por años,
y que tienen oficinas y locales por casi todo el
país. La mayoría de los preparadores
de estas empresas son personas que trabajan por
la temporada de impuestos tras recibir entrenamiento
y cuya experiencia puede estar en cualquier nivel.
Es posible que te encuentres con un preparador sumamente
experimentado o con una persona nueva. No es muy
recomendable este método.
Si
decides usar una de estas cadenas nacionales de
servicios de preparación de impuestos, primero
pide referencias y segundo, hazte las siguientes
preguntas para evaluar a la persona que va a atenderte:
1.
¿Conoces el entrenamiento y grado de experiencia
de este preparador? ¿Tiene algún
certificado de preparación, es contador
o preparador inscrito? ¿Pertenece a alguna
asociación profesional?
2. ¿Cuánta experiencia posee? ¿Es
esta su primera temporada? ¿Ha manejado
casos similares al tuyo?
3. ¿Podrá asistirte en el futuro
si tienes alguna duda, pregunta o cambio que realizar?
4. ¿Podrá representarme o acompañarme
ante Revenue Canada en caso de una auditoria?
5. ¿Se hará responsable, o tú
serás responsable, de pagar cualquier penalidad
que surja causada directamente por sus errores?
6. ¿Cuántos clientes tiene, cuánto
tiempo dedica al negocio y cuánto te dedicará
a tu caso?
7. ¿Es un empleado a tiempo complete o
medio tiempo, o solo por la temporada?
8. ¿Te sientes a gusto comunicándote
con esta persona, te entiende?
9. ¿Te explicó cómo cobrará
sus honorarios y que servicios incluyen?
10. ¿Tienes fácil acceso a esta
persona por teléfono, devuelve tus llamadas,
responde a tus dudas con claridad?
Recuerda,
aunque otro haga tu declaración de impuestos,
sólo tú sabes con exactitud que es
cierto y que no lo es. Tú eres el final responsable
de todo lo que las planillas digan. No aceptes que
tuerzan la verdad porque los abusos y evasión
de impuestos son un delito penado con cárcel
y altas multas.
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